Soñé con el la otra noche, vino a visitarme como hace de vez en cuando, siempre que lo necesito en realidad, para darme las palabras justas.
Se puso lindo para mi, con un traje y la gomina que siempre usaba, con la sonrisa tan suya, que mi viejo heredo y segun me contaron, yo tambien. Me miraba con una paz indescriptible, no conozco algo mundano que me pueda dar tanta paz como el en ese momento. Lo vi, llena de preguntas como si hubiera regresado a la edad de los ¿Por que?, pero el se limitaba a responderme con una sonrisa que me daba a entender todo. Lo unico que me dijo fue que todo iba a estar bien, y se alejo, pero dandome la certeza de que si yo lo necesitaba, el iba a volver a verme.
Todos me cuentan historias, me hablan de el con los ojos iluminados, y me lo acercan con algun cuento, haciendolo presente de una manera instantanea, haciendolo revivir gracias a la memoria de los que lo conocieron, lo quisieron e incluso me hacen sentirlo a mi lado cuando me dicen que soy igual a el, que tengo sus ojos, sus rulos... cosas chiquitas, pero para mi, que no llegue a conocerlo, son enormidades que me hacen tenerlo total y exclusivamente para mi.
Me hace bien soñarlo, verlo de vez en cuando, sentirlo conmigo, saber que me tiene en cuenta y que me cuida desde lejos a mi, a mi viejo, a mi hermano, a todos. Lo extraño (ya se que suena absurdo que no haya conocido a una persona e igual extrañe), lagrimeo por eso de vez en cuando, lo quiero conocer.
Tengo muy en claro que van a pasar muchas cosas antes de que pueda verlo, abrazarlo, devolverle su sonrisa, decirle que lo amo, y vivir lo que no pude con el, solamente que esta vez, lo voy a hacer lejos de mi cuerpo, dejandolo aca, para irme con el, y despues meternos juntos en los sueños de quien lo necesite, esperando que me recuerden exactamente como yo lo recuerdo a el.
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