Empezaron a poner fuerzas, lograbas divisar un panorama de las mujeres con aspiradoras succionando todas las palabras que podían, de los hombres con palos, golpeando las paredes para que cayeran, y a los niños, los niños que las agarraban como si fueran mascotas, adoptándolas. Claro, se veían tan lindas que daba lastima golpearlas para devolverlas a las paginas, asique las escondían como podían en sus bolsillos, hasta que sus padres las agarraban para estamparla nuevamente en el diccionario que tenían en la mano. Yo, mirando desde el balcón mas alto, tenia junto a mi a la decepción, que lloraba por el desentendimiento, que escondía todas las palabras que podía, ponía a las que venían bajo una manta, el invierno destrozaba a todos, y ellas parecían tan indefensas..
Los días iban pasando, ellas iban desapareciendo, aun cuando incluso salían materializadas de la boca de las personas, ellos las hacían desaparecer. Poco a poco se iban quedando sin habla, sin nada. Todo era silencio, nadie hablaba, nadie cantaba, nadie escribía. Nadie podía hacer nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario